sábado, 12 de diciembre de 2015

Paidia rica


Capullo lleno de pinchos en la pared
interior del ático.
Un verano, hace años, cientos de pequeñas orugas grises y peludas quedaban inmóviles sobre la pared exterior de mi casa del pueblo. No sabíamos si podría ser una plaga, y yo ya me cansaba de buscar en guías de identificación y en internet la especie de lepidóptero que se trataba. 
Me extrañaba que apareciesen tantos, que no mostrasen casi actividad, y que estuviesen bastante lejos de alguna planta que pudiesen emplear como alimento. 
Algunas incluso se metían en las zonas bajas e inhabitadas de las casa para hacer sus capullos, que consistían básicamente en enlazar las espinas que cubrían sus cuerpos con seda. La crisálida quedaba totalmente visible a través de este armazón de pinchos.
Nunca vi ningún adulto allí, lo que me extrañó, porque por el capullo y por la forma de la crisálida supuse que eran polillas, las cuales se posan en las paredes durante el día para descansar.

Este verano volví a encontrarme con alguna de ellas, como siempre en las paredes. Llegué a guardar una en una cajita, pensando que igual estaba en la pared buscando dónde hacer su capullo, pero la tuve que soltar, porque no comenzaba a tejer y no sabía de que se alimentaba.
Además encontraba con frecuencia puestas de huevos sobre los muros, de las que nacían a montones diminutas orugas. Lo más extraño era su localización, lejos de plantas para alimentarse.

Finalmente, hace poco y buscando información sobre una de las polillas más vistosas de nuestra zona; Arctia caja, encontré una foto de estas pequeñas orugas. Apareció en la búsqueda porque ambas están clasificadas en la misma familia. Las dos especies pertenecen a la familia Arctiidae, que reúne polillas de gran tamaño, con colores y estampados llamativos, y orugas normalmente cubiertas de cientos de pelos puntiagudos. Actualmente se clasifica dentro de la familia Erebidae, por lo que Arctiinae sería una categoría de subfamilia.

Dos capullos en los que se aprecia perfectamente la piel de la crisálida vacía. Las orugas se metieron hasta en el ático.

Ya tenía el nombre científico: Paidia rica. La información que he encontrado en internet se reduce básicamente a fotos y poco más. Sin embargo he podido dar respuesta a algunas de las dudas que me planteaba al encontrar las orugas. Éstas se alimentan de manera inusual a la gran mayoría de larvas de lepidópteros. No tiene plantas nutricias, pues se alimenta sobre líquenes. Los líquenes son asociaciones de algas y hongos que poco tienen en común con las plantas vasculares.
Las orugas crecían sobre las paredes llenas de líquenes crustáceos de los que se alimentan, por ello las mariposas ponen los huevos sobre muros y no sobre plantas. La actividad de las orugas es básicamente nocturna, por lo que durante el día apenas se moverán.

Imagino que sus enemigos naturales serán pocos, por las púas de su cuerpo, y la competencia con otras especies por su alimentación será casi nula. Por eso, con una sola puesta de huevos sobre una pared con líquenes pueden desarrollarse la mayoría de larvas como ocurría hace años en la pared de mi casa.
Ahora tengo curiosidad por saber más acerca de esta desconocida especie. Continuamente me encuentro capullos vacíos (que a saber los años que llevan ahí, con seguridad desde la "plaga"), así que trataré de buscar de nuevo orugas en los sitios en las que volví a ver este verano. 


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